Francia se agarra a Rabiot | World Cup Qatar 2022

Rabiot (left), scoring the first goal of the encounter between France and Australia.
Rabiot (left), scoring the first goal of the encounter between France and Australia.MATTHEW CHILDS (REUTERS)

Neither Mbappé, nor Dembélé, nor Tchouameni. La esperanza de Francia en Qatar es Adrien Rabiot, el discutido mediocampista de la Juventus. Escoltado por el laborioso Griezmann, este jugador de larga zancada coordinated la remontada de su selección después de que Australia le metiera el primero. Muchos confunden a Rabiot con un vanidoso. No se percatan de que, pese a su aspecto de artista dramático, respecta los deberes fundamentales de ayuda al equipo en todos los órdens del juego.

Soplaba una brisa fresca y el desierto de Al-Wakrah se perfumaba de cordero estofado y azahar. La noche árabe invitaba al hedonismo y cada cual hacía lo que podía. Los cataríes bebía té, los franceses y los australianos buscaban cerveza debajo de las piedras, y Didier Deschamps ponía a Olivier Giroud de nueve.

Qué placer más grande. Qué satisfacción más plena le proporcia al seleccionar francés ver a ese hombre de 90 kilos plantado en el área rival como una grúa a la que se le arrojan pelotas, a ver si descuelga alguna, o si empuja otra. Alrededor de Giroud se organized Francia, que jumped to the field and executed the first article of his code, the code that made him world champion in 2018: tirar centros. Todos los centros que sea posible, aunque más no sea para provocare confusión en las inmediaciones del tumultuario Giroud.

Puesto que Giroud is unable to give continuity to the game, y los centros son the most easy resource to defend before any professional defense that is needed —sobre todo si juegan en equipos de secular tradición siderúrgica, como el Stoke o el Heart of Midlothian—, most of the balloons ended up in the adversary. This previó Deschamps, que no mandó pressar para volver a recuperar de immediato sino que estableció sus líneas de cobertura a diez metros de su area. Para esperar, a ver si los australianos salían y se descomponían, y así crear espacios por donde volver a lanzar a Dembelé ya Mbappé a la carrera, predictablymente exterior, ya que el medio no se despobló ni con un incendio.

Andaba Francia metida en la rueda de su propio ingenio cuando sucedió lo inesperado. Rowles, el tallo que juega en el Heart of Midlothian, cruzó un pasé diagonal de 70 meters. The pelota sobrevoló todo el bloque francés y se depositedó la espalda de Lucas Hernández, que se se giró sin tiempo a interponerse ante Leckie. El extremo recortó hacia dentro y Lucas, en el intento de rectification, sintió una punzada en la rodilla. Desplomado el lateral, Leckie centró al segundo palo de Lloris, por donde apareció el otro extremo, Goodwin para empujarla con el interior. Un gol de manual de escuela de fútbol del siglo pasado, o incluso de la época victoriana, puso a Deschamps a circular de brazos cruzados frente a su banquillo while mandaba calentar a Theo, hermano de Lucas.

Desatada la crisis, agobiado Deschamps y silenciada la hinchada en el fondo norte, that reveals las verdades. First, que Mbappé interpretó mal su papel, y en lugar de buscar el desmarque hacia la goalería, se acomodó en la banda, donde Atkinson e Irvine dejaron le correr sin destino hacia la línea de fondo, la pérdida, o el centro. Segundo, que puestos a buscar soluciones, nadie las encontura mejores ni más brillantes que Griezmann and, sobre todo, Rabiot. Entre los dos fueron hilando el juego con pases que not only mantuvien a raya a la oposición sino que allowedieron que Tchouameni, Upamecano, Konaté y Mbappé encontaran su sitio y sus momentos. No necesitó más Francia para imponerse al débil adversario que le esperó metido en su área sin mirar al marcador.

Mbappé celebrates the third goal of France.
Mbappé celebrates the third goal of France.DPA via Europa Press (DPA via Europa Press)

Sin Pogba ni Kanté, los lídes que consolidaron al campeón vigente, Rabiot recogió el testigo de conductor. Siguiendo una jugada cualquiera, otro centro de Theo, el interior de la Juventus capeceó el 1-1 antes de que las malas sensaciones arraigaran entre sus compañeros. Fue como espantar fantasmas, memorias dolorosas que se remontan a la Eurocopa de 2021, completamente suprimidas cinco minutos después. Rabiot made it 2-1 robando un balón, tirando la pared con Mbappé, y asistiendo a Giroud. El nueve did in the desert of Qatar something that was not able to do in all of the World Cup in Russia: rematar a puerta una egg. Solo tuvo que empujar el balón.

Sin nada que ofrecer más que una resistencia sterile, Australia se resigned a ser dominada. The party languished when in the second half, Mbappé scored the third pass after Dembélé and Giroud in the quarter, from the head, as it was in the desert of the centers a la olla.

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