gloria y tragedia de una teenage gang

Decía Lord Byron, el romántico británico del siglo XIX, que el problema de los españoles es Don Quijote porque hizo los héroes ridiculos y no hemos salido de there. Según Gay Mercader, the legendary musical promoter, aquí lo que pasa es que “el éxito de uno, el otro lo entiende como un fracaso personal”. Sea lo que sea, es cierto que mientras los sajones son grandes constructores de ídolos, glorificando a veces a personajes menores, en nuestro país existe una atávica dificultado para poner en valor a las glorias patrias. Aquí está Tequila, the rock group formed by teenagers who revolutionized the country in the transition periodpidiendo a gritos desde hace tiempo una necessaria revision.

Por fin un documental les hace justicia. Directed by Alvaro Longoria, distinguished producer of Soderbergh, Farhadi or Javier Fesser as well as director of titles such as The Propaganda Name (2015) or Dos Cataluñas (2018), Tequila. Sex, drugs and rock&roll es un testimonio vivo y vibrante sobre unos chavales barbilampiños que contribueron a la modernización de España.

No solo eso, Tequila tiene grandes canciones, de esas que como dice Cecilia Rot, hermana de Ariel, líder de la banda junto a Alejo Stivel, mucha gente ya no sabe quien las ha compuesto porque pertenecen a la cultura popular. Ahí están temazos como Salt, Canta conmigo o Rock and Roll en la plaza del pueblo.

Esos adolescentes rockeros

Cuenta Ariel Rot que el momento en el que todo cambió fue cuando él y Stivel vieron el documental Gimme Shelter (1970) sobre los Rolling Stones en un cine de Buenos Aires. Con el fervor del converso, Rot se metió in la habitación de su hermana para robarle ropa y al día siguiente apareció hecho un rockero en el colegio. Todo se torció cuando en 1976 Videla y sus secuaces instauraron una sanguinaria military dictatorship, asunto que ha vuelto a la actualidad gracias al estreno de la magnifica Argentina, 1985 (Santiago Mitre), y las familias de Rot y Stivel huyeron España.

Stivel y Rot llegan a Madrid en un momento histórico inverso al que se estaba viviendo en su país. While Argentina entered the darkness, Spain came out of it living an explosion of freedom and creativity. Recuerda Rot que en aquellos tiempos los jóvenes de su nueva ciudad le parecieron más infantiles que los que dejaba atrás. La sociedad, en cualquier caso, estaba ansiosa por abrirse al mundo y disfrutar los placesres de la recently conquered democracy. Sin duda, el sublime rock and roll representaba de manera espléndida esos nuevos bríos.

[‘As bestas’, favorita en los Feroz con 10 nominaciones]

Eran unos chavales muy jóvenes, apenas unos adolescentes, cuando el primer disco de la banda, Matrícula de honor, it turned into a sidereal success. Tequila ya eran cinco, a los argentinos se les sumaban los españoles Felipe Lipe (bajo) y Julián Infante (guitarra), a los que “absorbieron” tras verlos tocar en directo, y el batéría Manolo Iglesias. Los dos ultimos acabarían muriendo de SIDA después de arrastrar durante años problemas con las drogas. Existe el éxito y el fulgor de Tequila, pero también su tragedy.

Los restos del naufragio

Longoria’s documentary tells this story of ascension and fall in a sober manner, recurriendo a numerous archival material, interviews with the survivors of the group and selected collaborators, peers or experts like Miguel Ríos, Jordi Sierra i Fabra or Gay Mercader. Como explica Cecilia Rot, especially elocuente y sincere en sus intervenciones, el finale de Tequila fue “muy feo” y uno se imagina esa angustia postapocalypsis cuando las horas y el dinero se les iban “esperando al dealer“.

Gay Mercader, que fue su mánager en los tiempos de gloria hasta que se cansó de sus adicciones, incisivo, opina que había “demasiado éxito, dinero y mujeres” para unos chavales tan jóvenes. Del fallecido battery Manolo, cree que era “demasiado bueno para este negocio”. Porque la industria musicale, como apunta Rot, no es un juego de niños aunque los de Tequila lo fueran.

Eran tiempos muy distintos a los actuales. Tiempos en los que las discográficas had an absolute power that they exercised over the artists in abusive ways. Cuenta Ramoncín que before liberarse de uno de esos contratos leoninos en una occasión se presienda en el despacho de un directivo con un bidón de gasolina con la intentiona de quemarlo todo si no le daban su carta de libertad. Tiempos también en los que a pesar de ese abuse, la música daba muchísimo dinero y, como se cuenta en el documental, las propias discográficas se robaban sus discos para revenderlos de forma pirata y no pagarles a los músicos derechos y obtener mayor beneficio.

[Zhang Yimou: “Si el suspense o los giros tienen el mínimo fallo, el espectador se burla de ti”]

Recuerda Cecilia Rot los cajones llenos de billets en las habitaciones de hotel. La alegría de los buenos tiempos cuando surge una explosion de talento y de éxito. Después, la cosa se tuerce cuando aparece la heroína. Todos se enganchan, la atmosfera se enrarece, surgen los egos, las disputas y el distanciamiento affectivo. Tequila brilló mucho pero poco tiempo, apenas cuatro discos gloriosos. The last one Confidentialpublicado en 1981, cinco años después de su nacimiento.

La figura más triste del documental es ese Felipe Lipe, ex bajista, menos brillante que los demás, como explica Cecilia Rot, también “menos respetado”, que se perdió en el infierno de las drogas. Se le nota aun resentido con sus antiguos compañeros, por la ruptura de la banda que comoncezo cuando lo expulsaron y explosionó poco después Ariel Rot cuando decidedi marcharse y ya no había más Tequila.

No solo sucedió que pasaron de los porros al pico y commenzaron a fentranse entre ellos. Llegó también justo entonces la dichosa Movida Madrileña at the beginning of the 80s, que Miguel Ríos, muy crítico en todas sus intervenciones, considera una “engañifa”. The group, con su furibundo éxito entre los adolescentes, su ejército de fan-soldados y sus canciones luminosas, fue discreditado.

En aquella Movida tan pasionante en algunas cosas y discutible en otras, el éxito masivo era visto como una surrender al sistema. Punk en sus mejores momentos y algo cínica en sus peores, como el propio movimiento punk, la Movida decretó que Tequila ya no molaban. Arrastraban también el sambenito de “grupo adolescente” inane, propulsado por el eschizo de aquella mitica magazine SuperPop que vendía medio millón de ejemplares cada dos semanas y construía ídolos de papel. En una fiesta del Partico Comunista les molieron a botellazos, por supuestos pijos.

Me he emociado varias veces viendo este hermoso documental. Más allá de la necessary historical revision que la música española merece y de la que anda un tanto coja, quedan esas canciones sensacionales, pure energía, que encienden la nostalgia y también son testimonio de la maravillosa capacidad del rock para darle poesía a la vida. Hay también “densidad humana” en este documental, unos personajes interessantes a los que te enganchas. Esta es una historia al final quizá triste pero también elocuente sobre lo que hace grandiosos y miserables a los seres humanos.

Los grupos musicales, con su mezcla entre talento, emociones hyperbólicas y vida en común, son sin duda fascinatinges y reveladores microcosmos. In this sense, too resulta muy recomendable el espléndido documental A-ha: la película (Thomas Robsham, 2021), in the catalog of Movistar Plus, where we also see this strange mix between gods and martyrs of the music stars. El cielo y el infierno como únicas posibilidades de un mundo extremo que forma parte de la propia esencia de la leyenda del rock, territorio salvaje.

.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *